8 de agosto de 2009

París, tras las huellas de un territorio del conocimiento.

Grande Arche de La Défense
Periferias metropolitanas de París: Entre la ciudad global y del conocimiento.

Por Luis Fdo. Acebedo R.

Parecería inconcebible escribir sobre París sin mencionar su centro histórico, sus monumentos arquitectónicos, los museos, las grandes avenidas y parques decimonónicos. Mi opción por no hacerlo tal vez está en el temor de caer en lugares comunes. Aunque debo reconocer que me seduce la idea de compartir con los lectores tres temas que me impactaron positivamente de esta hermosa ciudad cuando la visité en el verano del año 2008: La multiculturalidad y el ejercicio de la ciudadanía, por un lado, la luminosidad y el color de la ciudad, por otro, y las identidades y diferencias entre la propuesta urbanística del Barón Haussman para París y la del ingeniero Ildelfonso Cerdá para Barcelona. Por lo pronto, y mientras me decido a abordar estas tres tareas, permítanme compartir con ustedes algunas ideas sobre las periferias urbanas de París y sus principales transformaciones en la búsqueda de unas huellas sobre la manera en que esta gran metrópoli ha venido trabajando para transformarse en un territorio del conocimiento.

En París, todas las periferias urbanas y metropolitanas en donde se asentaron significativas concentraciones industriales, ahora están en proceso de transformación del paisaje urbano a través de variadas figuras metafóricas de la nueva sociedad global y/o del conocimiento.

El nororiente y el suroriente de Paris avanzan en procesos de renovación urbana de zonas industriales en declive, incorporando nuevas espacialidades urbanas asociadas a las relaciones entre productividad, educación y cultura. Veamos algunas de ellas:

La Cité des Sciencies et de l’Industrie al nororiente, es un gran complejo o parque temático de 55 hectáreas en donde se ofrecen múltiples servicios asociados al contacto directo de los usuarios con aspectos de la ciencia y la tecnología: áreas de exposición, museo de la ciencia, planetario, cine, acuario, geodecia y un gran parque recreativo, entre otros. El parque fue diseñado por el arquitecto Adrien Fainsilber y se encuentra en funcionamiento desde el año 1986.

La Biblioteca Nacional de Francia Francoise Mitterrand, diseñada por el arquitecto Dominique Perrau, junto con la localización de una nueva sede de la Universidad Paris Diderot (Paris 7) en el edificio de un antiguo Molino de Trigo, constituyen dos nodos del proceso de transformación de un importante sector industrial al lado del Río Sena, en el suroriente de la ciudad. Ambos proyectos constituyen un esfuerzo por localizar un complejo educativo y cultural de carácter nacional en reemplazo de los usos industriales manufactureros que entraron en decadencia.

El noroccidente y el suroccidente de Paris también están desarrollando una transformación urbanística importante, aunque con características muy diferentes. En el primer caso, se consolida el sector de La Défense como el nuevo centro global de localización de las más importantes empresas multinacionales y de servicios, tanto de negocios y finanzas como de telecomunicaciones, ubicado en la ciudad industrial de Courbevoie, en límites con el río Sena, al occidente del centro tradicional de París y a menos de cinco kilómetros del Arc du Triomphe.

La prolongación del eje de la Avenida Champs Elysées hasta constituirse en la Avenida Charles de Gaulles y rematar en la Grande Arche de La Défense como nuevo hito de la posmodernidad, ha convertido este sector en lugar estratégico para que las corporaciones multinacionales más importantes de Europa y el mundo quieran localizar allí sus principales sedes de negocios y oficinas. Las grandes firmas de arquitectos del mundo han sido convocadas para desarrollar sus proyectos y dejar su impronta en una competencia por diseñar el edificio más alto y tecnológicamente más avezado.

Un derroche de edificios con fachadas flotantes en vidrio, arman un conjunto arquitectónico y urbanístico en donde la escala humana se vuelve insignificante, ante la imponencia de los edificios y el espacio público monumental para disfrute del peatón que se extiende linealmente por una explanada de jardines sobre el paso subterráneo de una de las líneas de metro.

Son las nuevas perspectivas heredadas del urbanismo decimonónico del barón Haussuman pero con los nuevos ingredientes tecnológicos y valores culturales que acentúan la individualidad de una sociedad sometida a la más desenfrenada competitividad de los mercados. Allí está el distrito de negocios de Europa, la nueva oferta inmobiliaria del gran capital y los estándares de calidad de vida de los emergentes líderes empresariales llamados “de clase mundial”. El Pole Universitaire Leonard De Vinci hace parte de este gran centro con la oferta de programas orientados a la promoción del espíritu empresarial y la formación técnica en áreas como la ingeniería y multimedia, entre otras.

En el suroccidente de la Región Metropolitana de París, se han localizado las industrias de la nueva economía del conocimiento, especialmente aquellas dedicadas a la energía nuclear, la electrónica y la aviación. En realidad se trata de una nueva corona de expansión que va desde el suroccidente hasta el suroriente e involucra un sistema de pequeñas ciudades fuertemente interconectadas por transporte ferroviario. Ciudades nuevas como Saint Quentin-en-Yvelines, al occidente, o Melón Senart, al oriente, crecen al tenor de las industrias de alta tecnología en sectores que han recibido estímulos de expansión por diferentes motivos: la existencia de planes directores desde la década de los años 60, el desarrollo de nuevas infraestructuras de transporte y la presencia de varios aeropuertos en el sector (entre ellos el aeropuerto de Orly), la creación de nuevas ciudades como ya se ha dicho, una política de descentralización de sedes universitarias, la aparición de nuevos institutos y centros de investigación, entre otros.

Aún así, la mayoría de los investigadores coinciden en afirmar que se trata de una importante aglomeración de industrias de alta tecnología, pero no necesariamente un territorio del conocimiento, básicamente porque no se han generado las sinergias necesarias entre los diferentes actores sociales, académicos, económicos y gubernamentales, a pesar de compartir un mismo espacio geográfico.

08/08/09

No hay comentarios:

Publicar un comentario